Nada asusta a Lily

22. El fantasma en la cocina
- Hola, Lily. Un día conocí a un hombre que me contó algo muy interesante.
- ¿Algo interesante? Eso suena poco común.
- Sí. Él dijo que vive en una casa donde ocurre algo raro todas las noches.
- ¿Algo raro? ¿Qué cosa?
- Según él, un fantasma aparece en su cocina y mueve cosas. Dijo que los vasos de vidrio caen solos al piso.
- Ah, los fantasmas y los vasos. Siempre tan dramáticos.
- Pero eso no es todo. Este hombre asegura que, una vez, vio una sombra grande en el pasillo. Dijo que parecía una persona.
- ¿Y qué hizo? ¿Por poco se escapó?
- No. Al contrario habló con el fantasma. Dice que le preguntó: ¿Quién eres? Pero no tuvo respuesta.
- Claro, porque los fantasmas no hablan, Javier. Todo el mundo sabe eso.
- Tal vez. Pero lo más extraño es que después de eso, encontró su cartera encima de la cama, aunque no la puso allí.
- Una cartera movida. Javier, ¿eso es todo?
- Sí, eso fue todo. Bueno, supongo que fue una experiencia única para este hombre.
21. El ruido extraño
- Hola, Lily. Te contaré algo que ocurrió anoche. Estaba contando una historia de fantasmas a mis amigos en casa.
- ¿Una historia de fantasmas? ¡Qué original! ¿Luego qué?
- Bueno, de repente, mientras hablaba escuché un ruido raro en la cocina, como si algo pesado cayera. ¡Qué horror!
- ¿Pesado? Algo como un candelabro o tal vez un florero.
- No lo sé, Lily. Fui a la cocina y todo estaba en silencio. Pero el aire se sentía húmedo, y el florero en la mesa estaba roto.
- Un florero roto. ¿Seguro que no lo rompiste tú?
- No, no lo rompí. Nadie estaba en la cocina. Resulta que mis amigos también lo escucharon desde la sala. Nos dio tanto miedo que decidimos parar la historia.
- Entonces, pararon porque un florero estaba roto. Muy valiente. ¿Qué hicieron después?
- Nos quedamos en la sala, hablando de lo que podría haber sido. Algunos decían que era un fantasma porque parecía algo extraño, algo fuera de lo normal.
- ¿Un fantasma? Probablemente solo fue el viento o un insecto. Suena aburrido.
20. Un puente vacío
- Hola, Lily. Anoche manejaba por un puente cerca de mi casa y mi auto se descompuso a la medianoche.
- ¿Solo eso? Los autos siempre se descomponen. ¿Qué hiciste después?
- Intenté arrancar el auto muchas veces, pero no funcionó. El puente estaba oscuro y vacío.
- ¿Y? Seguro llamaste a la grúa, ¿no?
- Sí, llamé a la grúa, pero me dijeron que llegaría en treinta minutos. Esperé en mi auto.
- Treinta minutos no es mucho tiempo. ¿Viste algo mientras esperabas?
- Sí, escuché pasos cerca, pero no había nadie. Miré alrededor, pero no vi nada.
- Pasos falsos. Clásico. Entonces, ¿la grúa llegó y resolvió todo?
- Sí, llegaron y remolcaron mi auto. Pero nunca supe quién o qué estaba cerca del puente.
- Bueno, un auto descompuesto, pasos y un puente vacío. Mejor suerte la próxima vez.
19. Una voz extraña
- Hola, Lily. Estaba sola en mi casa cuando escuché algo muy extraño.
- Seguro fue el perro del vecino.
- No, no era eso. Escuché una voz que decía: deberías haberte fijado. Pero estaba sola.
- ¿Una voz? ¿Y tú te fijaste?
- Por supuesto que no. Me quedé en el sofá sin moverme. Fue una molestia horrible.
- ¡Qué práctica! ¿Y algo más ocurrió?
- Sí. La voz sonó otra vez, como si estuviera justo detrás de mí. Sentí un escalofrío en la espalda.
- Eso no parece tan malo. Es solo imaginación.
- Pero, Lily, ¿cómo explicas eso? No había nadie en mi casa. Cerré todas las puertas.
- Fácil. Quizás olvidaste cerrar alguna ventana.
- No. Revisé todo después. Se me hace difícil explicarlo, pero la voz sonó muy clara.
- Bueno, si no ocurre otra vez, no es gran cosa.
18. Platos limpios
- Hola, Lily. Algo raro ocurrió ayer. En la mañana los platos estaban limpios, pero nadie los fregó.
- No fregaron los platos y estaban limpios. Tal vez alguien los limpió y te olvidaste.
- No, Lily. Estuve sola toda la noche. Nadie más estaba en mi casa. Fregaban los platos pero no vi nada.
- Interesante. ¿Y cuántos platos había? ¿Dos? ¿Tres? No parece algo aterrador.
- Había más de diez platos. Los dejé sucios en el fregadero antes de dormir.
- Entonces, ¿dormiste tranquila o te quedaste pensando en el misterio de los platos?
- Estuve toda la noche pensando. ¿Cómo se fregaron los platos sin nadie? Esto no es normal.
- Quizás un mago entró a tu casa para ayudarte. O no sé, magia de cocina.
- Lily, en serio, esto no es un chiste. Ahora tengo miedo de estar sola en casa.
- Bueno, Cristina, a lo mejor deberías aprender a apreciar los platos limpios gratis.
17. EI plato roto
- Hola, Lily. Estaba en la cocina, y de repente escuché un ruido fuerte. Cuando fui, el plato estaba roto.
- ¿Un plato roto? ¿Eso te asustó? Seguro algo lo empujó.
- No, Lily. Nadie estaba allí. Y el plato estaba en el marco de la mesa. No podía caerse solo.
- Interesante. Tal vez el marco estaba mal puesto y el plato cayó por sí solo.
- No lo creo. Además, todas las ventanas estaban cerradas. No había viento para moverlo.
- No suena tan extraño. ¿Qué hiciste después? ¿Lo pegaste?
- No. Lo dejé allí porque no puedo pegar los platos rotos. Pensé que podría ocurrir otra vez.
- ¿Y eso te dio miedo? Parece un plato con mala suerte, no algo aterrador.
- Bueno, no sé. Es una pena que no sepa la razón de lo que ocurrió.
- Sí, una verdadera pena. Aunque sigo sin entender por qué te asusta un plato roto.
16. Un olor extraño
- Hola, Lily. Una noche, mientras dormía, percibí un olor raro en mi habitación. Era muy fuerte y extraño.
- ¿Un olor fuerte? ¿Ese es tu gran problema? ¿Qué hiciste después?
- Bueno, me levanté rápidamente. Miré por toda la habitación, pero no encontré nada que explicara el olor.
- ¿No encontraste nada? Entonces, ¿por qué te preocupaste tanto?
- Porque poco después escuché ruido en la cocina. Pensé que había alguien en mi casa, Lily.
- Ah, ruido en la cocina. ¿Fuiste a ver qué estaba pasando?
- Sí, fui despacio. La cocina estaba vacía, pero el olor seguía allí. No me gustan los olores así.
- Entonces, un olor y una cocina vacía. ¿Eso fue todo?
- Sí, pero ese olor no era normal. Nunca había sentido algo así. Me quedé sin dormir toda la noche.
- Bueno, tal vez era algo en tu nevera. Hoy en día eso pasa mucho. ¿Revisaste?
- No pensé en eso, pero ese olor fue horrible, Lily. Nunca lo olvidaré.
- Me imagino que fue difícil. Olores raros. ¡Qué emocionante!
15. Una voz en la noche
- Hola, Lily. Te cuento qué ocurrió. Era medianoche y estaba solo en mi casa. De repente, escuché una voz.
- ¿Una voz? Tal vez será la televisión. ¿Estaba encendida?
- No, estaba apagada. La voz decía mi nombre desde la puerta. Fui a ver pero no había nadie.
- Entonces, ¿por qué fuiste? Parece típico escuchar cosas en la noche.
- Tenía ese sentimiento de que alguien estaba allí. Pero la puerta estaba cerrada y nadie estaba afuera.
- Ah, entiendo. No había nadie, pero estabas confundido por la voz.
- Sí. Pensé que tal vez estaba soñando, pero no estaba dormido. Todo era muy raro.
- Quizás fue el viento o algo así. No parece tan interesante.
- Pero el sonido fue claro. Incluso miré por la ventana, nada. Me senté aún confundido.
- Bueno, Diego. Una voz en la noche podría asustar a algunos. A mí no. Suena aburrido.
14. Vuelo retrasado
- Hola, Lily. Hace unos días, mi avión no salió a horario. Fue una experiencia inusual para mí.
- ¿El avión no salió a horario? ¡Qué emocionante! ¿A qué hora debía salir?
- Salía a las diez de la mañana, pero no salió. Se retrasó por más de tres horas.
- Tres horas, interesante. ¿Y qué hiciste durante ese tiempo?
- Me quedé en la sala de espera. Había mucha gente hablando y esperando también.
- Suena como una fiesta. ¿Hubo algún anuncio sobre la razón del retraso?
- Sí. Dijeron que había turbulencias fuertes en la ruta, y por eso no podían salir.
- Turbulencias fuertes. ¿Te dio miedo escuchar eso?
- Sí. Nunca me asustaban las turbulencias antes, pero esta vez sí. Fue un poco preocupante.
- ¿Y el avión salió al final?
- Sí. Salió finalmente después de las tres horas. Llegué a mi destino muy tarde.
- Llegaste tarde, pero llegaste. Todo bien, ¿no?
13. El saco inquietante
- Hola, Lily. Cuando estaba en la tienda, vi un saco moverse solo. Yo estaba comprando cuando lo vi moverse de repente.
- ¿Un saco suelto moviéndose? ¿Eso es todo?
- Sí. Me quedé mirándolo. No había aire y el saco se movía solo. Me dio mucho miedo.
- Un saco moviéndose. No parece muy emocionante.
- Pensé que alguien estaba jugando conmigo, pero no había nadie cerca.
- Bueno, espero que el saco no te asuste más.
12. La oficina vacía
- Hola, Lily. Hace poco escuché a mi socio hablando solo en nuestra oficina vacía. Fue completamente extraño.
- ¿Hablando solo? ¿Y cuál es la razón para tener miedo de eso?
- Bueno, la oficina estaba completamente vacía. Él hablaba en voz baja, pero como si respondiera a alguien.
- Tal vez estaba practicando una presentación. ¿No lo pensaste?
- No, Lily. Dijo cosas como: "¿Por qué estás aquí?" Y: "No puedo hablar ahora." Fue raro.
- ¿Y por qué no preguntaste qué pasaba? A veces las personas hacemos cosas raras.
- Lo hice. Fui a preguntarle más tarde. Estaba ansioso y no quiso explicarme nada.
- Entonces, pudo estar estresado por el trabajo. Los socios siempre tienen demasiadas cosas en la cabeza.
- Quizás. Pero nunca lo había visto así antes. Fue estresante y inquietante para mí.
- Bueno, hablando solo en un lugar vacío. Suena aburrido, no aterrador.
- Para mí fue una experiencia extraña. Nunca había pasado algo así en nuestra oficina.
11. Un grito en el bosque
- Hola, Lily. Hace dos días, estaba caminando solo por el bosque en la noche cuando escuché un grito muy fuerte.
- ¿Un grito? Bien. ¿Qué hiciste? Seguro gritaste tú también.
- No, no grité. Pero me escondí detrás de un árbol grande. Pensé que algo terrible estaba ocurriendo.
- Un árbol. Muy valiente. ¿Viste algo o solo escuchaste el grito?
- Vi una sombra moviéndose entre los árboles. Caminaba lento como si estuviera buscando algo o a alguien.
- ¿Buscando a alguien? Bueno, tal vez era un animal aburrido. ¿Te quedaste escondido ahí?
- Sí, por mucho tiempo. No sabía qué hacer. Escuchaba pasos también, pero no veía a nadie más.
- Entonces, pasos, sombras y un grito. ¿Y luego? ¿Te quedaste o corriste?
- Después de unos minutos, no escuché nada. Salí rápido del bosque sin mirar atrás. Nunca supe qué fue.
- Perfecto. Una sombra y un grito. Muy normal en un bosque. Nada especial.
10. El ruido bajo el puente
- Hola, Lily. La semana pasada crucé un puente por la noche, y escuché un ruido extraño debajo de mí.
- ¿Un ruido debajo del puente? ¿Qué clase de ruido?
- No sé, como si alguien lanzara una piedra al agua pero no vi a nadie. Crucé el puente rápidamente porque estaba muy nerviosa. No era un lugar seguro a esa hora.
- ¿Te fuiste rápido solo por un ruido? Podría haber sido un pájaro moviéndose.
- Lily, no era un pájaro. Además, el ruido seguía cuando yo ya estaba del otro lado.
- Entonces, ¿qué hiciste? ¿Regresaste para ver qué era?
- No, me quedé lejos del puente. Nunca quiero cruzar ese lugar otra vez.
- Bueno, es solo un puente. Los ruidos ocurren. Probablemente nada interesante estaba pasando allí.
- ¿Nada interesante? Lily, fue muy raro. Hubo algo extraño esa noche. Lo sé.
- A veces sabemos cosas, pero otras veces imaginamos demasiado.
9. Las llaves perdidas
- Hola, Lily. Algo muy extraño pasó en mi casa. Dejé mis llaves en la mesa, pero después no estaban allí.
- Oh, interesante. ¿Y qué pasó después?
- Revisé toda la casa. Pensé que las había perdido, pero sabía que no podía perderlas tan rápido.
- Entonces, ¿qué pensaste? ¿Que las llaves caminaron solas?
- Bueno, no. Pero de repente las encontré en el sofá. Yo sabía que no las dejé allí.
- Tal vez alguien las movió. No es tan raro, Antonio.
- Pero estaba solo en mi casa, Lily. Eso me da mucho miedo.
- ¿De verdad? ¿Llaves en el sofá? ¡Qué emocionante!
- Además, el cuarto estaba cerrado, y no podía entender cómo llegaron allí. Fue muy extraño.
- Seguro tienes un amigo invisible moviendo cosas. Muy útil para perder cosas, supongo.
- No es gracioso, Lily. Por favor, no me imagino ver eso otra vez.
- Bueno, gracias por compartir una historia tan interesante.
8. Un lugar secreto
- Hola, Lily. Tenía un lugar secreto en el bosque. Nadie sabía que iba allí. Era mi espacio especial.
- ¿Un lugar secreto? Suena normal. ¿Qué pasó?
- Un día mientras estaba allí, sentí que alguien me observaba. Miré alrededor, pero no vi a nadie.
- ¿Eso fue todo? Sentir algo no prueba nada. ¿Quién estaría en tu lugar secreto?
- No estaba segura, pero el ambiente cambió. Se sentía pesado y escuché ruido detrás de mí.
- ¿Un ruido? Probablemente era un animal curioso. Eso ocurre a menudo en bosques.
- Quizás, pero decidí salir del lugar. No quería esperar para descubrir qué o quién estaba allí.
- Así que simplemente te fuiste. ¿Volviste a tu lugar secreto después de eso?
- No, nunca volví. Preferiría encontrar otro lugar donde está tranquila. Fue demasiado extraño.
- Bueno, sentir miedo en un bosque pasa. Tu secreto ya no está emocionante, pero entiendo.
7. Música en la sala
- Hola, Lily. Ayer en la noche, estaba en mi cuarto y escuché música clásica tocando sola en la sala.
- ¿Música clásica? ¿Estaba fuerte o con un volumen pequeño?
- Era fuerte, como si alguien estuviera en la sala tocando un piano. Pero no fue algo normal.
- Entonces, ¿fuiste a ver qué estaba pasando?
- Sí, fui. Pero la sala estaba vacía. Nada en la sala puede tocar música. Fue muy extraño.
- Bueno, tal vez era un vecino escuchando música clásica. No veo por qué da miedo.
- No, Lily. Esto ocurrió en mi sala, no afuera. Y no tengo vecinos cerca. Fue muy raro.
- Interesante. ¿Tal vez alguien dejó algo encendido? Un teléfono con música clásica, por ejemplo.
- No, ya revisé. No había nada. Era como si la música saliera de las paredes. Nunca había pasado.
- Las paredes con música clásica. Suena como algo de una película, pero no de terror.
6. Un vaso roto
- Hola, Lily. Estaba en mi cuarto ayer por la noche cuando escuché un ruido fuerte en la cocina.
- ¿Y? Los ruidos fuertes ocurren todo el tiempo.
- Fui a la cocina y vi algo extraño. Un vaso frágil estaba roto en el suelo, pero nadie lo tocó.
- ¿Un vaso frágil roto? Tal vez cayó solo. No es algo tan especial.
- No, Lily. Estaba perfectamente en el estante antes. No hay razón para que cayera. No lo entiendo.
- Entonces, ¿te asustaste por un vaso roto? ¿Hiciste algo después?
- Sí. Limpié el suelo pero estaba nerviosa. Escuché más ruidos mientras limpiaba. Fue aterrador.
- Más ruidos. Quizás el viento, o tal vez un gato. Nada serio.
- No, el viento no estaba fuerte y no tengo gatos. Fue realmente extraño.
- Carla, estas cosas ocurren. Vuelve a poner vasos frágiles en un lugar más seguro.
- Tal vez lo haré, pero todavía pienso que fue algo raro.
5. El tigre misterioso
- Hola, Lily. Un día, estaba en mi campo cuando vi un tigre. Era un tigre muy grande.
- ¿Y qué pasó? ¿El tigre te miró?
- Sí, me miró y yo me puse muy nerviosa. No sabía qué hacer.
- ¿Y qué hiciste entonces?
- Corrí a mi casa tan rápido como pude. Pensé que el tigre me iba a seguir.
- Un tigre mirando. Y eso es todo.
4. Un ruido distinto
- Hola, Lily. Anoche escuché algo extraño en mi casa. Era un ruido distinto, como pasos en el pasillo.
- ¿Pasos en el pasillo? Eso ocurre todo el tiempo. Seguro era tu perrito o algo así.
- No, imposible, Lily. No tengo un perrito y estaba sola en casa. El ruido continuaba, pero no vi a nadie.
- Entonces, ¿te levantaste para investigar, o solo te quedaste mirando la pared?
- Me levanté con cuidado y caminé al pasillo. Pero no había nadie. Incluso las ventanas estaban cerradas.
- Muy bien. Ventanas cerradas. Entonces, ¿qué hiciste después? ¿Hablaste con el ruido?
- Claro que no. Apagué las luces y me fui a mi habitación. Nini yo queremos hablar con fantasmas, ¿verdad?
- Hablar con fantasmas es interesante, pero entiendo. ¿El ruido tenía mucha importancia, o solo te molestó?
- No sé, Lily, pero me asusté. Pienso que era algo distinto, no algo normal.
- Algo distinto… interesante. Bueno, tal vez fue el viento, o un vecino ruidoso. Nada especial.
3. La farmacia oscura
- Hola, Lily. Estaba en la farmacia de mi barrio comprando un antibiótico, y pasó algo muy extraño.
- ¿Extraño? ¿Qué fue? ¿No había antibióticos?
- No. El antibiótico estaba, pero la puerta de la farmacia se cerró sola mientras yo estaba adentro.
- ¿La puerta se cerró sola? Tal vez fue el viento.
- No había viento. Además, las luces de la farmacia se apagaron de repente. Todo quedó oscuro.
- ¿Y qué hiciste? ¿Pediste ayuda?
- No pude. El celular no tenía señal. Solo escuché un ruido como pasos en el área de las cajas.
- Pasos en una farmacia vacía. ¿Te preocupaste?
- ¡Mucho! Yo pensé que alguien estaba allí, pero no vi nada. Luego, las luces se encendieron otra vez.
- ¿Y ya? ¿Nada más? Tal vez fue un problema eléctrico.
- Quizás, pero no estoy seguro. Fue aterrador.
- Bueno, una puerta y luces. No suena tan mal.
2. La carta extraña
- Hola, Lily. Encontré una carta vieja de mi ex en mi escritorio esta mañana.
- ¿De tu ex? Suena como algo aburrido.
- No, Lily. Era extraño porque esa carta no estaba ahí ayer.
- Entonces, ¿piensas que apareció mágicamente?
- No lo sé, pero me puse muy nervioso al leerla.
- ¿Qué decía la carta?
- Me decía que aceptara el pasado y que intentara olvidarme de todo lo malo.
- ¿Y eso te dio miedo? Es solo un papel con palabras.
- Lily, no entiendo cómo llegó esa carta a mi escritorio. Eso es lo que me preocupa.
- Probablemente alguien la dejó ahí. No es tan misterioso.
- Mi casa estaba cerrada. Nadie más pudo entrar.
- Fascinante. Tal vez tu ex tiene una copia de tus llaves.
- Eso es imposible. O bueno, creo que no.
- Entonces, ¿qué vas a hacer ahora? ¿Ponerte a investigar?
- No sé. Solo espero no encontrar otra carta mañana.
- Eso suena como un problema muy pequeño, Marco.
1. La puerta abierta
- Hola, Lily. Esto ocurrió hace dos noches en mi casa, en la avenida principal. Fue muy extraño.
- Una puerta abierta en la noche. ¡Qué emocionante! ¿Qué hiciste cuando la viste?
- Bueno, eran las dos en la mañana. Escuché un golpe fuerte. Fui a la entrada principal, y la puerta estaba abierta.
- ¿La puerta estaba sola? ¿O había algún habitante fantasma con ella?
- No vi a nadie, pero hacía frío y las luces estaban apagadas. Cerré la puerta rápidamente.
- Ah, un misterio. Tal vez era el viento, o un animal grande. ¡Qué normal!
- No lo sé, Lily. Eso nunca ocurre en mi casa, y solamente yo estaba allí. Fue extraño.
- Solamente tú en casa, y una puerta abierta. Muy aterrador. ¿Piensas que fue un fantasma?
- No sé. Tal vez. Pero todavía me pregunto cómo ocurrió. Nunca supe la razón de esto, Lily.